Sin coste · por WhatsApp
Tu primera consulta es gratis
Me escribes tu pregunta por WhatsApp, echo las cartas y te respondo con un mensaje de voz. No pagas nada, no das ningún dato bancario y no tienes que llamar después.
Lo hago porque después de treinta y dos años sé una cosa: lo que convence a alguien no es un anuncio, es una tirada bien hecha. Si la mía te sirve, ya sabrás dónde estoy. Y si no, no me debes nada.
Cómo funciona la consulta gratuita
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1
Me escribes tu pregunta
Abres el chat y me cuentas qué te ronda. No hace falta que sea una pregunta redonda: la mitad de las veces la vamos encontrando entre las dos.
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2
Echo las cartas
Con el Tarot de Marsella, sobre la mesa, igual que en cualquier consulta. Ni programas ni cartas al azar de una web.
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3
Te mando un audio
Te explico con mi voz lo que veo, lo bueno y lo que no te va a gustar. Lo escuchas cuando puedas y las veces que quieras.
Se abre WhatsApp con el mensaje empezado. Solo tienes que añadir tu pregunta.
Hablemos claro
Por qué es gratis, y dónde está el truco
Cuando algo se ofrece gratis, lo sensato es preguntar dónde está la trampa. Te lo digo yo antes de que lo pienses.
No hay letra pequeña. No te pido la tarjeta «para verificar», no te suscribo a nada y no hay una segunda consulta obligatoria. El audio que te mando es una tirada de verdad, no un adelanto que se corta en lo interesante.
Lo que gano. Que me conozcas trabajando. Es más honesto que pagar publicidad diciendo que soy muy buena, y me sale más barato.
El límite. Es una consulta por persona y una pregunta. No es que sea tacaña: es que si me llegan cinco preguntas de la misma persona, las cinco salen peor. Ya lo sabes por cómo trabajo las preguntas.
Si al escuchar el audio piensas «esto me ha servido», habrá funcionado para las dos. Si piensas «vaya tontería», al menos no te ha costado dinero.
Lo que no cambia por ser gratis son las reglas de siempre: no doy fechas exactas, no leo a terceros que no han escrito y no hago amarres. Están todas aquí.
Preguntas sobre la consulta gratuita
¿De verdad no tengo que pagar nada?
Nada. Ni ahora ni después. No se piden datos bancarios en ningún momento y no hay ninguna suscripción detrás.
¿Por qué un audio y no un texto?
Porque una tirada se explica hablando. En un audio se oye la duda, el matiz y lo que las cartas dicen a medias. Por escrito eso se pierde, y encima da una falsa sensación de sentencia.
¿Cuánto tardas en contestar?
Depende de la cola del día. Normalmente el mismo día, y siempre antes de 24 horas. Si tardo más de la cuenta, te aviso.
¿Me vais a insistir para que llame luego?
No. Te mando el audio y ahí se acaba. Si quieres profundizar tienes la consulta telefónica, pero nadie te va a perseguir: eso es justo lo que odio del sector.
¿Puedo mandar la pregunta yo también en un audio?
Claro, y muchas veces se entiende mejor. Como te resulte más cómodo.
¿Qué pasa con lo que te cuento?
Se queda entre las dos. No comparto conversaciones ni las uso para nada. Ten en cuenta, eso sí, que el chat viaja por WhatsApp, que es de Meta y tiene sus propias condiciones: si prefieres no usarlo, el teléfono sigue ahí.
¿Qué es lo que de verdad quieres saber?
Escríbemelo y te contesto con un audio. Es la pregunta con la que empiezo todas mis consultas, así que empecemos por ahí.