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Manos de Marta Tezanos barajando un Tarot de Marsella sobre un mantel de terciopelo verde

Tarot en Barcelona

Tarot de Marsella, leído por teléfono desde Gràcia

Llevo desde 1994 leyendo cartas en Barcelona, primero en un gabinete de la calle Verdi y luego en mi propia consulta de la calle Torrijos. Desde 2016 trabajo solo por teléfono, desde mi casa, y atiendo a gente de todos los barrios de la ciudad y de media España.

Uso el Tarot de Marsella. Es una baraja seca, sin dibujitos que te lleven de la mano, y por eso obliga a leer de verdad en lugar de recitar significados aprendidos.

Cómo trabajo

Tres tiradas, y ninguna más

Hay tarotistas con veinte esquemas distintos. Yo tengo tres y los uso desde hace veinte años. La tirada la elijo yo según lo que me cuentes, no según lo que cueste más cara.

  • Tres cartas

    La situación, lo que no estás viendo y hacia dónde va. Es la tirada para preguntas concretas: «¿acepto ese trabajo?», «¿le digo lo que pienso?». Cabe en quince minutos.

  • Cruz celta reducida

    Siete cartas para situaciones enredadas, esas en las que hay tres problemas metidos dentro de uno. Necesita media hora larga, porque hay que ir capa por capa.

  • Una sola carta

    Para cuando ya sabes la respuesta y lo que necesitas es mirarla de frente. Es la tirada más corta y a veces la más dura.

Lo que pasa en una consulta, paso a paso

  1. 1. La pregunta de verdad

    Antes de tocar la baraja te pregunto siempre lo mismo: qué es lo que de verdad quieres saber. Muchas veces la consulta cambia entera en esa primera respuesta, y ahí ya hemos ganado algo.

  2. 2. Te escucho

    Sin interrumpir. Voy apuntando en un cuaderno de tapas negras la fecha, tu nombre de pila y la pregunta. Voy por el cuaderno número treinta y cuatro.

  3. 3. La tirada

    Barajo, corto y pongo las cartas. Te voy diciendo lo que sale y lo que veo, en el orden en que sale. También lo que no te va a gustar.

  4. 4. El cierre

    Terminamos siempre con algo que puedas hacer esta semana. Nunca con un «espera y confía»: eso no es una lectura, es un abrazo caro.

Reglas de la casa

Lo que no hago, y por qué te lo cuento antes

  • No leo la misma pregunta dos veces en un mes. Si me llamas otra vez con lo mismo, te lo digo y buscamos por otro lado. Repetir la tirada hasta que salga lo que quieres no es tarot, es ansiedad.
  • No leo a terceros que no han pedido la consulta. Nada de «dime qué siente él». Te leo a ti dentro de esa relación, que es lo que de verdad puedes cambiar.
  • No hago amarres, ni rituales, ni limpiezas, ni retirada de males. No existen. Quien te los cobre te está robando.
  • No doy fechas exactas. Hablo de ciclos: lo que se está cerrando, lo que va a moverse pronto, lo que va para largo.
  • No leo sobre enfermedades diagnosticadas, muertes ni embarazos. Ahí se va al médico. Y si me llamas por eso, no te cobro la llamada.
  • No alargo la consulta. Si la respuesta estaba en quince minutos, colgamos en quince minutos.

Tarifas

Cuánto cuesta el tarot en Barcelona conmigo

El precio lo sabes antes de empezar. Sin cuotas, sin registro y sin «la primera consulta es gratis».

  • Pago por teléfono

    Consulta con cargo en la factura telefónica

    806 008 335
    • Desde red fija 1,21 €/min
    • Desde red móvil 1,57 €/min
    • Sin dar datos bancarios

    IVA incluido. El importe se carga en tu factura telefónica. Servicio para mayores de 18 años. Cuelga cuando quieras: solo pagas los minutos hablados.

    Llamar al 806 008 335

Barcelona, de barrio en barrio

Cuando tenía la consulta abierta, mi clientela era casi toda de Gràcia y del Guinardó, gente que subía andando. Desde que atiendo por teléfono me llaman de Sants, de Sant Antoni, de Poblenou, del Clot, de Horta, de Nou Barris, de Sarrià. Y también de Badalona, de Hospitalet, de Terrassa y de Girona.

Lo digo porque a veces la gente busca «tarot Barcelona» pensando que tiene que desplazarse a un local del centro y esperar turno en una sala con música de flauta. No hace falta. La consulta la tienes en tu cocina, cuando los niños ya duermen, que es justo cuando la mayoría me llama.

Y si me llamas desde fuera de Barcelona, tampoco pasa nada: las cartas no distinguen prefijos. Solo hay una diferencia real y es de horario, porque yo trabajo mejor de noche desde mis años de residencia. Si me llamas a las tres de la mañana, seguramente me pilles despierta.

Empecemos por tu pregunta

Dime qué es lo que de verdad quieres saber y de ahí partimos. El resto lo ponen las cartas.