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¿Se puede consultar el tarot en catalán?

Me lo preguntan bastante y la respuesta corta es que no. Merece la pena contar la larga.

Detalle de la estantería de la consulta: libros muy manoseados de lomos descoloridos y una caja de hojalata entre ellos.

Me lo preguntan bastante y la respuesta corta es que no: las consultas las atiendo en castellano. Ni yo ni ninguno de mis compañeros atendemos en catalán.

Podría no haber escrito este artículo y dejar que la gente lo descubriera al llamar. Me parece más elegante contarlo antes.

Por qué no, exactamente

Nací en Selaya, un pueblo del valle del Pas, en Cantabria. Me vine a Barcelona en septiembre de 1990, con diecinueve años y una maleta de esas duras con esquinas de metal.

Llevo aquí treinta y seis años. Entiendo el catalán perfectamente: la tele, la radio, los papeles del banco, las vecinas, todo. Si me hablas en catalán durante la consulta te voy a seguir sin ningún problema y no hace falta que cambies por mí.

Lo que no hago bien es hablarlo. Lo hablo despacio, buscando la palabra, con el acento que te puedes imaginar. Para pedir en una tienda me sobra. Para lo que yo hago, no me llega.

Por qué no me vale con defenderme

Porque este oficio es, sobre todo, escuchar y elegir bien las palabras.

Cuando alguien me está contando que su madre no la llama desde diciembre, yo tengo que estar entera en lo que me dice. No puedo estar a la vez buscando cómo se dice una cosa. Y cuando me toca decirle algo que no le va a gustar —que es la mitad de mi trabajo— necesito el matiz exacto, esa palabra concreta que hace que una verdad dura se pueda escuchar.

En castellano sé decir una cosa dura de doce maneras distintas y elegir la que te va a servir. En catalán solo sabría decirla de una. Y no me vale.

Hacerlo a medias sería peor que no hacerlo. Y encima te estaría cobrando.

Lo que sí puedo hacer

  • Que tú hables en catalán y yo conteste en castellano. Se hace en media Barcelona todos los días y funciona perfectamente. Si te sale más natural contarme tu vida en catalán, adelante: yo te entiendo.
  • Entender los nombres, los sitios y las expresiones sin que tengas que traducirme nada. No hace falta que me expliques qué es la revetlla, ni que me cambies el nombre de la calle.
  • Decirte que no si lo que buscas es una consulta entera en catalán. Prefiero perder la llamada a que cuelgues pensando que has hablado con alguien que no se enteraba.

Y si lo que quieres es que sea en catalán

Entonces busca a otra persona, y con toda la razón del mundo. Hay tarotistas que lo hacen y me parece estupendo.

Eso sí, aplícale los mismos criterios que le aplicarías a cualquiera, que el idioma no acredita nada: las siete preguntas valen igual en catalán que en castellano. Que te dé el precio antes de empezar, que no te ofrezca amarres, que no te dé fechas exactas y que te deje colgar cuando quieras.

Una cosa más

He estado a punto de no publicar esto, porque tengo la sensación de que estoy espantando llamadas. Y probablemente sea verdad.

Pero llevo toda esta web diciendo que prefiero decir las cosas incómodas por delante: que no doy fechas, que no leo a terceros, que no hago amarres, que si no te sirve te devuelvo el dinero. Sería raro que en esto me callara.

Así que ya lo sabes. Si te vale que yo te conteste en castellano, aquí está el teléfono. Y si no te vale, lo entiendo perfectamente y no hace falta que me llames para comprobarlo.

Pregúntame lo que quieras

Precio cerrado antes de empezar y, si al colgar no te ha servido, te devuelvo el dinero.

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